Showcase
Puertas cerradas
Lo que ve el coche durante todo el trayecto: nada.
Parada en el arcén
Rampas bajadas en el arcén: la entrega se hace donde debe hacerse.
Un coche de carreras en la ciudad
Un camión rígido llega donde no entra un tráiler: a la calle misma.
Dos plataformas llenas
Una carga completa para una sola exposición: un camión, una franja de entrega.
En el descenso
El último metro es el más lento. Las manos sobre los neumáticos, nadie bajo la carga.
Abierto por el lateral
Puertas en todo el largo: se llega a un coche sin mover otros tres.
Cargado bajo la lluvia
Neumáticos lisos, sin limpiaparabrisas. El tiempo solo decide la lentitud de la carga.
Llegada a la finca
Puertas abiertas sobre las viñas: la dirección de entrega no siempre es una ciudad.
Entrega en Bruselas
Rampas apoyadas sobre adoquines: el suelo se prepara antes de que el coche se mueva.
El primero en bajar
Descargado y aparcado antes de que el siguiente baje las rampas.
Plataformas abiertas
Camión abierto, etapa corta y tiempo seco. La elección se hace por trayecto, no por cliente.
Ruedas de radios
Radios y tuercas de mariposa. La cincha pasa sobre el neumático y nunca cerca de la llanta.
Cargado de noche
El interior se ilumina para trabajar, no para la foto. Cargar de noche es cargar igual.
Perfil Integrale
Depositado ante el museo, con las rampas todavía puestas detrás.
En el muelle
Puerto de Mónaco: la entrega termina donde se verá el coche.
Puerto de Mónaco
Coche a bordo hasta el último metro, con las puertas abiertas frente al mar.
Delante de las naves
Un coche, un camión: la carga decide el tamaño del vehículo.
Entrada marcha atrás
Embarcado marcha atrás para salir hacia delante: ese voladizo no se da la vuelta.
Cuatro puntos
El coche se queda sobre sus suspensiones. Las cinchas sujetan las ruedas, y las ruedas el coche.
Tensada a mano
Bastante tensa para que nada se mueva, bastante suelta para que la suspensión trabaje. Eso se juzga.
Lateral abierto
La apertura lateral sirve para comprobar el amarre sin mover nada.
Caja cerrada
Paredes acolchadas, luz limpia y ningún otro coche que pueda rozarlo.
En el muelle
Un coche que cruza el mar llega a un muelle, no a un concesionario. Hay que estar allí.
En espera sobre la plataforma
Cargado y cerrado hasta confirmar la dirección. El camión espera; él se queda dentro.
La búsqueda no pudo cargar las fotografías.